Compañía
Empezamos con una pregunta
que nadie quería hacerse.
Si el cuello de botella de la inteligencia artificial es la energía y el agua, ¿por qué seguimos construyendo en el único sitio donde ambas son escasas?
Cronología
Seis años.
El cálculo en una servilleta
Tres ingenieros de control térmico calculan cuánta superficie radiante haría falta para disipar un rack de GPU en órbita. El número sale más pequeño de lo que esperaban.
ORB-01 · demostrador
Un cubesat de 12U con una única GPU comercial sobrevive nueve meses y entrega el primer resultado de inferencia calculado fuera de la atmósfera.
Serie A · 48 M USD
Se levanta capital para industrializar el nodo. Se firma el terreno de la estación de Quito a 4 180 metros.
Primer plano completo
Ocho nodos ECU-1 alcanzan órbita ecuatorial. La constelación entrega su primer cliente en producción.
Serie B · 210 M USD
Tres planos operativos, cuatro estaciones terrestres, 28,8 petaflops desplegados y disponibilidad del 99,98%.
Bloque II
Doce nodos más y el primer conmutador óptico dedicado. Objetivo: 100 petaflops en órbita antes de que termine 2027.
Respaldo
Quién nos acompaña.
Series A y B, más deuda de infraestructura.
Quito, Toulouse y Singapur.
Laboratorios de IA, observación terrestre y defensa civil.
La cifra que ningún centro de datos terrestre puede escribir.
El siguiente paso
Cien petaflops sobre tu cabeza
antes de 2028.
Estamos abriendo capacidad para cargas de entrenamiento sostenido y para operadores que necesiten cómputo soberano fuera de cualquier jurisdicción terrestre.
ORBITAL es una demo. La constelación se propaga con mecánica orbital real, la telemetría se calcula en el navegador y cada página está construida a mano — sin plantillas, sin librerías, sin dependencias externas.
Es lo que hacemos cuando una marca necesita parecer lo que aspira a ser.
